Nunca en mi vida podría haber imaginado que una exitosa empresa, como es la compañía Disney, con una media anual de beneficios de 30.000 millones de dólares (ahí es nada), pudiera haber alcanzado su meta (el objetivo último de una organización, su razón de ser), hasta tal extremo.
Y es que con su slogan "where dreams come true" no ha defraudado a nadie, dio en el clavo.
Hace unos meses tuve la oportunidad de comprobar ese fenómeno, conseguí un programa internacional de estudios en Wat Disney World, Orlando, Florida. fueron 6 meses trabajando para la compañía, en un principio yo pensé que era una buena oportunidad para poder mejorar mi inglés, ya que ahora es un requisito indispensable para poner en una carta de presentación ("hola, soy fulanito de tal, y no se preocupe, hablo inglés..." y parece que un resquicio de una puerta se va abriendo), pero después me di cuenta que el concepto de compañía exitosa había ido más allá gracias a la idea que tuvo el Señor Walter Elias Disney.
Pero además de la oportunidad de conocer Estados Unidos, trabajar para una gran compañía y mejorar inglés, Disney me ofreció una de las mejores experiencias de mi vida.

A lo que iba... "Where dreams come true", Walt Disney quería crear un lugar donde lo único que alli reinara fuera la felicidad, donde todo el mundo pudiera disfrutar, y lo consiguió. Trabajando allí me di cuenta que todo el mundo que cruzaba la frontera de Walt Disney World mostraba una sonrisa en su rostro. Los niños disfrutaban, los mayores disfrutaban... aun recuerdo un estadounidense de 84 años, veterano de la guerra de Vietnam, que me contaba cómo después de la guerra y de los horrores que había visto, Disney le ofrecía esa felicidad y le apartaba de su mente malos recuerdos, ese hombre me regaló el pin de Mickey Mouse con la bandera estadounidense. Eso es conseguir una meta.
