Lo sé, llevo demasiado tiempo (años) sin escribir, no tengo ninguna excusa, simplemente me ha entrado de nuevo hoy las ganas de lanzarme.
El mundo se está volviendo loco; vuelven las guerras, los problemas económicos, políticos y sociales. Todos tenemos gran culpa de ello, pero también podemos arreglarlo, porque....
¿A que os está recordando a una conversación a altas horas de la madrugada con amigos? y si, es que a todos nos gusta "arreglar el mundo", pero pocos son los que mueven un dedo.
No hay que ser Gandhi, Teresa de Calcuta o Mickey Mouse (sí Mickey Mouse, ya sabéis la pasión que tengo por Disney y hay que reconocer el bien que ese pequeño ratón hace a los niños).
Sé que estáis acostumbrados a que hable de viajes, películas y libros, pero eso lo voy a dejar para otra ocasión. Hablemos de la sociedad, de los "buenos y malos" valores, de lo que está bien y lo que está mal.
Llevo unos días que me fijo demasiado en la sociedad, en cómo el propio ser humano trata a sus semejantes, en cómo reaccionan las personas ante diferentes situaciones.
No sé qué sentido le daréis vosotros a la amistad, pero desde muy pequeña me enseñaron a adorar a mis amigos y considerarlos familia, compartiendo todo lo posible con ellos como si fuesen tus hermanos. La vida te va enseñando que la gente va y viene, que en determinados momentos de tu vida, recuerdas más a unas personas que a otras. Pero, como diría Albert Espinosa, todas las personas que pasan por tu vida, la marcan de una manera u otra, quizás la persona que menos lo piensas, se puede convertir en alguien esencial para tu desarrollo.
Haciendo mención a mi otra gran pasión, para aquellos pocos que no hayáis visto "Del Revés" (Pixar, 2015), entenderéis lo que quiero decir. Ciertas personas pueden crear "recuerdos esenciales" sin esperarlo, por tanto, abrid vuestras mentes, quitad prejuicios, fobias y demás límites que tengáis. Todas las personas que conozcas aportarán un granito de arena.
Los prejuicios de la sociedad, ese gran mal que nos agrede constantemente.
Prejuiciosos somos todos, y quien diga que no, miente. Pero esos prejuicios pueden ir limándose y que sean menos extravagantes. "Diversidad", un concepto que me encanta: diversidad de razas, de estilos, de aficiones. Y si, de aficiones, porque puedo engancharme con pasión a muchas de ellas, lamentablemente me ocurre poco con el deporte. Diversidad de personas, de "identidades sociales". Estamos creados para asociarnos en grupo, y tener el sentimiento de pertenecer a uno, ¿y por qué? Principalmente porque la soledad es una palabra muy fea, pero no hay peor soledad que el estar rodeado de gente y sentirte sólo.
Buscad una pasión, algo que pueda dar sentido a vuestras vidas. Me gustaría poder deciros que yo ya lo he encontrado, pero también mentiría. Pero estoy en proceso, ya sabéis que adoro viajar (que sí, que esta semana comentaré alguno de mis últimos viajes), que tengo bastantes hobbies y siempre quiero aprender nuevas cosas, que me vuelvo loca en una juguetería o en el pasillo de material escolar de un hipermercado.
Sonríe, aunque sé que en muchas ocasiones sea muy difícil que esos días grises no quieras ni levantarte de la cama, pero poneos a ello, eso también lo estoy intentando.
¡Hasta la próxima amigos!!






