Tenía muchísimas ganas de ver esta película, contaba con todos los puntos que me gustan a mi de una película: histórica, bélica, un gran director, grandes productores.....
Pues bueno, casi me duermo viéndola, tuve que levantarme dos o tres veces del sitio...una gran decepción. El mensaje que el largometraje nos quiere ofrecer es muy bueno y contundente, ya no sólo los horrores de la guerra, sino cómo la guerra es una gran fuente para conseguir recursos económicos, manipulando a la sociedad con historias y esperanzas falsas. Aun así, la película se hace lenta y aburrida.
En esta ocasión, ni Clint Eastwood ni Steven Spielberg se merecen un gran aplauso.